El Shiatsu
¿Que es el Shiatsu?

La palabra japonesa “Shiatsu”, significa
literalmente “shi” presión, “atsu”,
dedos, o presión con los dedos.
En Japón esta terapia está reconocida por el
Ministerio de Salud desde 1955.
El objetivo del “Shiatsu” es mejorar la salud,
estimulando la capacidad natural autocurativa
que posee nuestro organismo.
A través de presiones con los pulgares y las
palmas de las manos, que se reparten por líneas
que coinciden la mayoría, con los canales o
meridianos de la Medicina Tradicional China, se
devuelve la flexibilidad natural y reequilibra
la estructura muscular y esquelética de nuestro
cuerpo.
El “Shiatsu” es una Terapia que compromete a
todo el cuerpo, mente y psique tanto de la
persona que recibe “Shiatsu” como del Terapeuta.
Por eso, cuando hablamos de Shiatsu, hablamos
de algo bien distinto a un masaje habitual, ya
que el Shiatsu implica a la energía que circula
por todo el cuerpo a través de los canales o
meridianos comprobables científicamente hoy en
día.
De esta forma, el Terapeuta de Shiatsu es
consciente de la energía que mueve tanto en su
cuerpo como en el de su paciente. A poco de
comenzar su formación, el Terapeuta de Shiatsu,
se percata del viaje que ha iniciado en el
descubrimiento de nuevos territorios de su
propio cuerpo, desconocidos hasta entonces, como
son su energía vital, sus emociones a las que
podrá llegar a controlar plenamente.
El “Qi” o “Chi” es la esencia energética del
Universo, y si consideramos al Universo como un
Ser vivo, con sus ritmos y su propia
respiración, el “Qi” es la fuerza que mueve cada
átomo y el aliento que anima hasta la última
célula de cada organismo vivo.

El Shiatsu
y la Medicina Tradicional China
Los procesos de homeostasia activa que los seres
vivos mantienen con su medio, se sustentan y
articulan mediante una compleja red energética
que surca nuestro organismo, esto es, los
meridianos o canales energéticos. Estas rutas
electro-magnéticas tienen la función de adaptar
a la economía de los sistemas biológicos todos
los influjos que estos reciben en forma de
colores, olores, sabores, notas musicales,
espectro solar, campo electromagnético
terrestre,etc.
 
Estimulando estos canales energéticos o
meridianos, a través de shiatsu o acunpuntura,
se logra armonizar y regular energéticamente a
la persona, mejorando sus funciones nerviosas,
digestivas, endocrinas, cardiovasculares y su
estado emocional.

Historia y orígenes del
Shiatsu
El Shiatsu es una técnica terapéutica
relativamente moderna ya que fue reconocida
recientemente en Japón por los Ministerios de
Sanidad y Educación en la década de los sesenta.
Sin embargo, su base se fundamenta en la visión
de las múltiples técnicas milenarias orientales
para recuperar la salud con más de 3.000 años de
antigüedad. En los tiempos de la Antigua
Civilización China, se contemplaba profusamente
la relación del Ser Humano con la Naturaleza y
el Cosmos y se dominaban distintas técnicas de
masaje, así como el conocimiento de la
aplicación de hierbas para restaurar la salud.
También se practicaban ejercicios energéticos
procedentes de las artes marciales que conocemos
hoy en día en occidente con el nombre de “Chikung”,
Tai-Chi, etc., Estas pretendían tomar dominio y
recoger la energía del medio en beneficio
propio.
Los monjes japoneses que habían viajado hasta
China para estudiar budismo, regresaron a su
lugar de origen, llevando consigo todo este
saber que con el tiempo modificarían con su
propio punto de vista según sus costumbres y
experiencias recogidas y que adquirirían una
identidad propia en la medicina tradicional
japonesa.
Más adelante, al entrar en contacto con el mundo
occidental, se produciría una larga etapa de
olvido, y menosprecio hacia todo este saber
ancestral por considerarse, carente de base
científica. A mediados del S.XIX vuelven a
renacer los conocimientos de las antiguas
técnicas naturales tales como el “ANMA” y el “AMPUKU”,
una técnica muy precisa de “Shiatsu” sobre el
abdomen.
La primera referencia de la palabra “Shiatsu”
(literalmente presión con los dedos. “shi”:
dedos, “atsu” presión) parece ser que llega del
Maestro “Tamai Tempaku” quien en 1919 publica un
libro llamado 'Shiatsu Ho' en donde se combinan
conocimientos tradicionales de Anma , Ampuku y
Do-In junto con anatomía y fisiología
Occidentales.
En 1955, “Tokujiro Namikoshi” consigue el
reconocimiento por el Ministerio de Educación y
Sanidad de Japón de su propia técnica
terapéutica a la que denominó “Shiatsu” y que
se definió, en los Ministerios como:
“Tratamiento que, aplicando
presiones con los dedos pulgares y las palmas de
las manos sobre determinados puntos del cuerpo,
corrige irregularidades, mantiene y mejora la
salud, contribuye a aliviar diversas
enfermedades y activa la capacidad de
autocuración del organismo. No tiene efectos
secundarios”.
Además
de la labor de Tokujiro Namikoshi, cabe destacar
también el trabajo desarrollado por “Shizuto
Masunaga”, alumno de Namikoshi, cuyo Shiatsu es
conocido por el nombre de “Zen Shiatsu”. Ambos
estilos valoran tanto el estado físico como el
estado emocional del paciente.
Otras corrientes o variaciones derivadas que
merecen la pena considerar son por ejemplo, la
escuela de Okishiatsu, Barefoot Shiatsu o
Shiatsu Macrobiótico de la Maestra Shizuko
Yamamoto, el Tao Shiatsu del Maestro Ryokyu Endo
o el Ohashiatsu del Maestro Wataru Ohashi.
Existen además, adaptaciones de algunas de las
técnicas del Shiatsu para trabajos en el agua,
como por ejemplo el Watsu, el Jahara y el Tantsu.
Actualmente, se está investigando, trabajos del
Shiatsu cuántico, el Seiki y otras técnicas que
respetando el conocimiento adquirido por largo
tiempo, añaden métodos nuevos, sencillos y
aplicables por todo el mundo para mejorar
experiencia global de esta maravillosa Terapia.

¿Por qué en la Escuela
FlowShiatsu integramos el aprendizaje de Shiatsu
con ejercicios de Chikung?
Los ejercicios de “Chikung” son ideales para
ayudar al Terapeuta de “Shiatsu” a tomar
consciencia en su propio cuerpo de los canales y
puntos energéticos sobre los que trabajará sobre
su paciente. Ambas disciplinas comparten la
visión de la milenaria Medicina Tradicional
China y la filosofía Taoísta.
El Taoísmo observa los ciclos de la Naturaleza,
y así, establece que los mismos fenómenos que se
dan en ella, se producen de la misma manera, en
nuestro organismo, siendo el Ser humano y la
Naturaleza una unidad indivisible, de manera que
lo que suceda en uno, tendrá irremediablemente,
consecuencias en el otro.
Paso a paso, con la práctica regular de
ejercicios de “Chikung”, el Terapeuta de
“Shiatsu” aprende a regular el flujo energético
de los canales y a apreciar los estados de vacío
y plenitud (“Kyo” y “Jitsu”) sobre los mismos,
con el fin de equilibrar su propio sistema
energético y el de su paciente, estando de este
modo, más preparado para trabajar sobre su
paciente, desde un estado de vacuidad o vacío “Wuji”.
Podemos definir “Chikung” como el Arte del
manejo de la energía esencial, “Qi” o “Chi” que
nutre todos los Seres.

El “Hara”, el centro vital
del Ser
La palabra “hara” tiene su origen en Japón, y se
corresponde con un punto energético a dos dedos
por debajo del ombligo, que se ubica en el
canal RENMAI denominado en chino “kikai” o mar
de la energía. En Oriente este es un punto
energético sumamente importante, por ser éste el
centro vital del Ser.
La
filosofía oriental comprende al hombre como una
unidad mente-espíritu y cuerpo, y al HARA más
que considerársele simplemente como un punto
energético, se le identifica con el estado en el
cual el hombre ha reencontrado su propio centro
que le permite vivir de forma consciente cada
una de sus acciones y sentimientos.
En Occidente se está abriendo camino a la teoría
del segundo cerebro, que se encuentra en el
abdomen, porque se está descubriendo que el
abdomen al igual que el cerebro, produce
sustancias similares que influyen en las
funciones psicoafectivas, tales como la
serotonina y la dopamina, pero también opiáceos
analgésicos e incluso benzodiacepinas,
sustancias que poseen una acción calmante.
Así pues, el HARA es el punto energético vital
más importante de nuestro cuerpo: la sede de
todas nuestras energías. Entrar en contacto con
este centro significa hacerlo con el ser
profundo que existe en nosotros, con todos sus
problemas o sus realizaciones, sus dolores o sus
alegrías. En Japón, se dice que “todo nace del
HARA y todo vuelve al HARA”.

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